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Os presentamos, uno de los últimos Post que tenia escrito y trabajado Paco Usero, sirva de homenaje a la gran persona, técnico, maestro y amigo que hemos tenido a nuestro lado:

Durante uno de los últimos Cursos de Rugby Soluciones, hemos tenido como invitado al técnico francés Christian Farenq que entre otras actividades es el Seleccionador Nacional Francés Sub – 16, en sus intervenciones destaco un tema que siempre me ha parecido que en nuestro Rugby no le hemos dado la suficiente importancia:

La capacidad de diferenciar y de actuar en una situación que.

  • inevitablemente va a terminar en un contacto que con toda probabilidad provoque un agrupamiento ya sea un maul o un ruck y
  • otra en que bien interpretada, aunque provoque un contacto entre el portador del balón y su defensor directo, puede mantener vivo el balón y por tanto el movimiento gracias a la capacidad individual del portador del balón para no solo hacer disponible el balón sino para por medio de un pase, ya sea antes del contacto, en el contacto o después del contacto incluso sobre un placaje, hacer avanzar a un compañero sin pasar por un agrupamiento, estaría entonces en lo que la escuela francesa denomina una situación de Duelo.

Por tanto, podemos distinguir dos tipos de situaciones previas a que el portador del balón entre en contacto con su oponente: Una situación de Contacto, donde el jugador buscará avanzar pero básicamente el objetivo es conservar el balón por tanto la posesión y una situación de Duelo donde además de conservar el balón, se posibilita la conservación del movimiento, en este caso ganamos la batalla del balón y ganamos la batalla del espacio, los dos grandes objetivos durante el juego.

Una situación de Duelo, supone un desafío, donde el portador del balón debe evitar por lo menos el bloqueo del balón, para lo cual debe dominar a su adversario, gracias a:

  • Su carrera (correr recto y en el último momento atacar el lado débil del defensor)
  • A la utilización del brazo y de la mano libre (atacando al cuerpo o a los brazos del defensor para desarmar el placaje),
  • A la utilización de la fuerza de ambos (aprovechando la fuerza del adversario y su ángulo de intervención)

Como siempre, lo primero es lograr que el jugador sea capaz de percibir en cuál de las dos situaciones se encuentra o se va a encontrar, necesita que creemos un escenario, donde gracias a la relación de fuerzas que se establezca y al espacio donde se juegue, se produzcan de forma aleatoria estas dos situaciones, necesita explorar pero también necesita referencias que podemos ir dándole según las necesite. Estas referencias deben construirse en términos de distancia de enfrentamiento, relación espacial, velocidad del movimiento, colocación corporal del adversario y  también porque no de las diferencias físicas entre portador del balón y su oponente.

Muchas veces damos como inevitable pasar por un agrupamiento, en la mayoría de las veces demasiado lento para provocar un desequilibrio, cuando la base de un jugador de Rugby es su capacidad de avanzar y cuando no puede hacerlo, hacer avanzar a un compañero.

Una vez que los jugadores comienzan a discernir entre una situación de contacto y una de duelo, es el momento de generar patrones de movimiento que comenzarán con una educación postural previa y durante el contacto con el adversario.

Creo que a veces olvidamos que los principios pedagógicos nos dicen que debemos ir en nuestro proceso de aprendizaje – enseñanza de  lo general a lo particular, de los conocido a los desconocido y de los inespecífico a lo específico y comenzamos la educación al contacto con algo tan particular como la percusión, habilidad técnica por otro lado necesaria pero no previa a toda una educación postural que en el caso que nos ocupa comenzara priorizando el equilibrio y por tanto como debemos acomodar nuestros segmentos corporales para garantizarlo.

Como conclusión, mi propuesta es que siempre trabajemos conceptualmente y si el primer concepto a inculcar y desarrollar en todos los jugadores sea cual sea su nivel es AVANZAR, no entrenemos para que nuestros jugadores vayan directamente al suelo (lugar donde ningún jugador puede jugar) provocando ruck y desarrollemos en ellos un espíritu abierto donde su cabeza ante cualquier situación busque la forma de mantener vivo el balón y el movimiento, desarrollemos su capacidad de crear movimiento.

No hagamos un discurso teórico y después en la práctica condicionemos a nuestros jugadores, especialmente en las Categorías de Base.