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Jesús Delgado

¿Por qué debemos jugar más rápido?¿Cómo podemos conseguir jugar más rápido?

¿Qué necesitamos para jugar más rápido?

La respuesta o respuestas, no hay una sola, a estas preguntas nos permitirá mejorar “La Velocidad de Juego de nuestro equipo”.

A todos nos sorprende y nos admira la Velocidad de Juego desplegada por los equipos de alto nivel.

Pero, ¿Como podemos lograrlo? ¿Es una cuestión solo de cualidades físicas individuales o es el resultado de un trabajo consciente y colectivo que implica algún elemento más?

Resulta evidente que ese juego veloz es tanto, resultado de una ejecución precisa y coordinada de elementos técnicos, como del uso de una inteligencia táctica elevada, individual y colectiva, que permite la elección de las decisiones óptimas a cada situación.

Si, además las cualidades físicas individuales son elevadas; Velocidad, en sus distintas manifestaciones, coordinación, fuerza, etc, pues todo sucederá… aún más rápido.

Pero…

¿Podrá mi equipo realizar un juego rápido, sin contar con jugadores destacados por su Velocidad de desplazamiento?

¿Por qué el juego de mi equipo, no es tan rápido como podría ser, si tengo jugadores muy veloces?

Esta son cuestiones frecuentes que nos hacemos los entrenadores. Mas la primera que la segunda.

La respuesta es SI.

– Mejorando aquellos elementos que enlentecen la circulación del balón; Pase y recepción.
– Trabajando sobre aquello que impide o retiene la inmediata disponibilidad del balón; Gestión del Punto de Encuentro, Distribución de Jugadores.
– Dotando al grupo de recursos tácticos y estratégicos para afrontar las distintas situaciones.
– Logrando la complicidad del grupo en el concepto de juego rápido.
– Entrenando la identificación de “Situaciones de Desequilibrio”, que obliguen al equipo a incrementar “La Velocidad de Juego”.

Si conseguimos que el equipo desee jugar rápido, resultará más sencillo, cambiar los hábitos de juego que impiden la fluidez del mismo.

Si “La Velocidad elevada de Juego” forma parte de nuestro referencial, si conseguimos que nuestros jugadores se identifiquen con esta propuesta, las decisiones de juego serán tomadas con esta prioridad, “Velocidad”.

Jugar rápido permitirá a nuestro equipo llevar la iniciativa, obligando al rival a reaccionar. Esto nos permitirá ir un paso por delante del contrario y generar continuos desequilibrios… ya sólo queda aprovecharlos.