En los próximos meses, la mayoría de equipos del club de nuestras categorías base entran a nivel competitivo en la parte crucial de la Temporada, el momento en que se deciden las clasificaciones y los títulos.

Si bien nuestro objetivo debe estar centrado en la formación de los jugadores y en el proceso, es decir en como lograrlo, es el momento de dar un paso adelante en búsqueda de resultados que incrementen la motivación de los jugadores y su predisposición al entrenamiento.

¿De qué estoy hablando? Básicamente de centrarnos en el Rendimiento del Equipo y del aumento de su capacidad para competir.

Si os sirve un consejo, para lograrlo debemos priorizar estos dos meses sobre los siguientes aspectos:

  • Los factores psicológicos de los jugadores
  • Los factores determinantes en el Rendimiento del equipo
  • La transferencia de los entrenamientos al juego

Los factores psicológicos de los jugadores

Las capacidades físicas, técnicas, tácticas, estratégicas suman o restan en el Rendimiento de los Jugadores, pero los aspectos Psicológicos multiplican o dividen es decir son prioritarios, si queremos que nuestros equipos sean competitivos, todos los jugadores pero especialmente los lideres y los mejores deben estar en la mejor de las predisposiciones para hacerlo.

Por tanto debemos lograr la máxima motivación de los jugadores en esta época de la Temporada, proponiendo objetivos exigentes pero realistas y dándoles los medios para lograrlos.
Es el momento de influir más sobre la motivación que sobre la mejora de aspectos técnico – tácticos o físicos.

Los factores determinantes en el Rendimiento del equipo

Siguiendo en la línea expuesta anteriormente, es el momento de pensar en el equipo y de cómo aumentar su potencial, para lo cual es fundamental evaluar el rendimiento del grupo y determinar claramente aspectos del juego colectivo a trabajar que incidan directamente en la competición.

En cada equipo, posiblemente las conclusiones serán diferentes pero es muy importante antes de comenzar saber que buscamos, como orientación, pensar en grandes grupos de acciones en el juego como por ejemplo para el Ataque:

Conquista (melé, touche y saques): ¿Tenemos suficientes balones y de calidad?, es decir tenemos posesión, avanzando y con control del tiempo de salida del balón.

Lanzamiento del Juego: ¿Avanzamos a través del dispositivo defensivo cuando lanzamos el juego?

Continuidad: ¿Somos capaces de conservar el balón y la dinámica que avanza?

Lo mismo podemos hacer en el plano de la Defensa con preguntas vinculadas tanto a la Conquista, como a la defensa del juego en 1ª y 2ª Fase como a la capacidad de mantener el movimiento defensivo, es decir de dar Continuidad a nuestra defensa.

Por si os sirve de ayuda, en este momento más que pensar en el juego pensar en conceptos de Eficiencia por medio de determinar que Jugadores son claves para lograr estos objetivos, es decir, por poner un ejemplo, que Jugadores son capaces de ganar con claridad balones en la touche, si lo tenemos claro construir la conquista en touche sobre ellos y sobre otras alternativas cuando el contrario se center en ellos.

Otro ejemplo: ¿Qué jugadores son capaces de penetrar en el dispositivo defensivo de adversario?, ¿los tenéis claro?, pues hay que trabajar el lanzamiento del juego para lograr que sean ellos los que finalmente estén en las mejores condiciones de lograrlo.
Son solo unos ejemplos para insistir en este apartado, en que debemos buscar la Eficiencia, es decir el máximo logro con el mínimo desgaste de energía, necesaria para otros momentos del juego.

Como debemos evitar hacer cosas nuevas para los jugadores muy cerca de los partidos fundamentales, cuanto antes lo tengáis organizado y puesto en marcha mejor.

La transferencia de los entrenamientos al juego

La calidad de los entrenamientos debe ser la prioridad en estos momentos, no se trata de entrenar más, si no mejor y este mejor va directamente unido a la capacidad de definir las prioridades del entrenamiento relacionadas directamente con la competición y por tanto del Rendimiento colectivo del Equipo.

Debemos entrenar como queremos jugar, es decir con concentración, intensidad, disciplina y eficiencia.

Los jugadores deben notar este cambio en los entrenamientos de la Temporada, cada entrenamiento debe ser un reto para ellos y deben interiorizar la trasferencia que esta forma de entrenar tiene en los partidos.

No se trata en absoluto en presionar a los jugadores o meterlos en una vorágine competitiva, se trata de aprovechar todo lo bien que lo están haciendo ellos y vosotros a los largo de la Temporada, poner la guinda que en algunos aspectos del juego y subir el nivel gracias al esfuerzo de todos.

En resumen es el momento de trabajar en una triple vertiente, por un lado la motivación de los jugadores, por otro el Rendimiento del equipo y por último la capacidad de los entrenadores de generar entrenamientos directamente relacionados con estos dos objetivos.

Suerte a todos en este tramo de la Temporada.